Un espacio con historia

La historia de A Brasileira do Chiado nos trae muchas historias hasta los días de hoy. Se trata de un espacio que atravesó muchas épocas, sistemas políticos y puntos de inflexión de la historia de Portugal, habiendo siempre sabido mantener su esencia y perpetuando los recuerdos de muchos artistas y fieles clientes anónimos que aquí encontraron un espacio único hace más de cien años.

Inspiración en el pasado

Inaugurada el 19 de noviembre de 1905, en el barrio de Chiado, en un espacio que antes había sido una camisería, A Brasileira fue creada por Adriano Telles, un ex emigrante portugués en Brasil, tierra en la que se casó con la hija de uno de los mayores productores de café de la región de Minas Gerais. Al volver a Portugal, empezó vendiendo café, una bebida hasta entonces desconocida y poco apreciada por el gusto amargo que la caracterizaba. Al tanto de las cuestiones que impedían que sus clientes disfrutasen del café de Brasil, implementó la idea de crear un establecimiento que permitiese probar la calidad del producto, donde distribuiría tazas gratuitamente como forma de divulgación.

La fastuosa decoración del interior hizo de A Brasileira el espacio de reunión de los ilustres de la época: abogados, médicos, profesores, escritores y artistas. Aquí también se reunían revolucionarios que participaron en la instauración de la república en 1910.

Una vez lograda la libertad, en el periodo posterior a la implantación de la república, y gracias a su privilegiada localización, A Brasileira do Chiado se convirtió en una de las cafeterías más frecuentadas de la Lisboa de la época y fue escenario de innumerables tertulias intelectuales, artísticas y literarias. Reconocidos escritores y artistas como Fernando Pessoa o Alamada Negreiros encontraban en A Brasileira do Chiado la inspiración para sus conceptos e ideas paradójicas.

Precisamente la asiduidad de Fernando Pessoa fue lo que motivó que en los años 1980 se instalase una estatua de bronce, autoría de Lagoa Henriques, que representa al escritor sentado en una mesa de la terraza de la cafetería.
Con toda la importancia que tuvo en la vida cultural del país, hoy en día mantiene intacta su identidad, tanto por la especificidad de su decoración, como por su simbología que emana de su vínculo con los círculos intelectuales.

Autoría del arquitecto Manuel Norte Júnior, uno de los arquitectos más notables de su generación y ganador de cinco premios Valmor e Municipal de Arquitectura y dos menciones de honor, el proyecto de la fachada, lujoso y de estilo parisino, se volvió en imagen de marca de A Brasileira. Clasificada desde 1997 como inmueble de interés público, hoy en día es uno de los más antiguos y una de las tres únicas cafeterías de Lisboa que atravesaron todo el siglo XX y se mantienen abiertas. En 2017, el Ayuntamiento de Lisboa distinguió a la Brasileira con el galardón «Tiendas con Historia», que se atribuye en función del interés de su actividad y de la existencia y conservación de elementos patrimoniales materiales, culturales e históricos.

A Brasileira do Chiado siempre ha sido un espacio realmente icónico de la ciudad de Lisboa, habiéndose ganado su puesto destacado entre los locales más emblemáticos del barrio de Chiado como uno de los más visitados y fotografiados de toda la ciudad.

A Brasileira do Chiado es una marca del Grupo O Valor do Tempo, desde marzo de 2020.

Historias en A Brasileira

Revista Orpheu

Manifiesto anti-Dantas

El origen de la palabra «Bica» (café solo)

Fado do 31

El primer museo de arte moderno de Lisboa

O Pátio das Cantigas

Un café en Madrid

Vasco Santana

Vestido a rigor

Un desencuentro en A Brasileira

La visita de Kubitschek de Oliveira, Presidente de Brasil

Patrimonio Cultural

Beatriz Costa

Estatua de Fernando Pessoa 

Gafas de Fernando Pessoa en A Brasileira

Espacio neutro, durante la dictadura

Lisboa 94, Capital Europea de la cultura

La vida íntima de las cafeterías

A Brasileira en su pasaporte